Chupo sí, chupo no

jueves, 22 de septiembre de 2016


Chupete,chupo o chupón; hay diversas formas de nombrar al objeto que los bebés introducen en su boca y que, por lo general, logra calmarlos. Cuando nació mi hijo yo era radical en cuanto al uso del chupo, no quería ni ver un objeto de esos, me producían pavor, temía que mi bebé tuviese problemas dentales más adelante por cuenta de estos o que la dependencia fuese muy difícil de eliminar.


Estos temores estaban en mí por los comentarios de la gente que tenía alrededor, y es que este es un gran error que cometemos los padres primerizos; escuchamos más de la cuenta. Para no quedarme enfrascado en miedos sin fundamento, decidí investigar por mi cuenta y sacar mis propias conclusiones.

Mi hijo hoy utiliza el chupo, comenzó a usarlo casi a los dos meses y definitivamente en algunos momentos se calma gracias a este artefacto. No es muy amante del  chupón, pero cuando lucha contra el sueño se convierte en su gran aliado. Palabras más palabras menos, acude a él sólo para dormir cuando le cuesta.

¿ Los chupos causan problemas bucales ?

Sí, pueden causarlos y más si el bebé está genéticamente predispuesto a tener problemas dentales.

¿ Si causan problemas bucales por qué usarlos?

No en todos los casos causan problemas bucales, el truco está en utilizarlos con moderación y tratar de comprar alguno que sea especializado en el tema, por ejemplo; Philips Avent tiene una gama con diseño anatómico muy recomendada.

¿ Cuándo puede mi bebé empezar a utilizar chupo ?

Si se alimenta con lactancia materna ( que es lo ideal ) cuando ya tenga dominada la succión, es decir, a eso del primer mes de vida.

¿ Es mejor el chupo o el dedo? 

Ninguno es mejor que el otro, sin embargo, chupar dedo puede ser una manía muy difícil de quitar, aparte puede deformar las encías si no se le presta atención.

En conclusión, el chupo es una herramienta que los padres podemos utilizar para calmar a nuestros bebés siempre y cuando sea necesario. Tiene ventajas y desventajas como todo, pero utilizándolo de manera adecuada (sin abusar) podemos lograr maravillas.

¿Cuál ha sido tu experiencia con el chupo?













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