Semana de la lactancia materna

viernes, 5 de agosto de 2016


No puedo evitar pensar la lactancia como una obra de arte, tal vez el vínculo mayor entre dos seres que se relacionan entre sí como madre e hijo. 

Aveces no podemos evitar sentirnos incómodas con las miradas de desaprobación que recibimos cuando lactamos en público, cuando nos hacen sentir que estamos obrando mal, ¿Qué absurdo, no?

La OMS (Organización Mundial De La Salud) recomienda, durante los primeros 6 meses de vida del bebé, alimentar de manera exclusiva con leche materna, y es que no hay mejores nutrientes para nuestros hijos que los que provienen de nosotras, los que la naturaleza nos ha brindado para promover la vida.

Ahora vivimos en el mundo de los absurdos, tal vez todo lo que viene de manera natural se considera la antítesis de lo correcto hoy en día, algo que nuestros antepasados ni siquiera concebirían. Basta con salir a una plaza pública y sacar tu seno para que todas las miradas recaigan de manera desvergonzada, juzgando sin compasión alguna el hecho de querer nutrir a nuestros pequeños. 

Alimentar es nuestra responsabilidad como madres, el solo hecho de lactar ya es lo suficientemente difícil como para que a esto le surjan brotes discriminatorios por parte de algunas personas.

Yo me uno a la semana de la lactancia materna porque reivindico a las que pueden, a las que no pueden, a mí misma, a las que temen, a las que se sienten juzgadas, a las que se llenan de coraje, a todas las que aman dar alimento a sus hijos; porque algo normal en la naturaleza no puede ser anormal en la sociedad moderna.

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